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Posted by: | Posted on: junio 5, 2013

Torrelodones del Baix.

Esta mañana he disfrutado de un desayuno tranquilo, de aquellos que te permiten una sobremesa de conversación amena.
Habiendo pasado bastante tiempo desde nuestro último encuentro, mis tres amigos y yo mismo, no hemos parado de explicarnos anécdotas familiares, actualidad laboral o profesional y también se han verbalizado preguntas sobre el futuro. Entre ellas, no pudiendo ser de otro modo, muchas incidían en la actividad política en la que participo: “bueno…,¿puedes explicar un poco que proponéis para conseguir ese tan cacareado cambio?”
Artillería pesada nos dispara y huir no podemos. Así que prietas las filas y a por ello…
Sabéis cual es mi máxima. Siempre he defendido que un ciudadano es un cargo público en sí mismo, que como tal se es responsable ante los demás y ante uno mismo, que por tanto la política no debe ser de siglas, debe ser de personas”. “Lo que proponemos, lo que deseamos, es una representación real de la ciudadanía en los órganos de gobierno municipales. Impedir que mayorías absolutas endogámicas y excluyentes gobiernen de espaldas a la realidad cotidiana, dotarnos de una verdadera democracia participativa que facilitando el acceso a la información y a las decisiones, permita percibir al ciudadano que en su propio interés debe defender el interés común”.
Llegados a este punto, pasamos del silencio a un borbotón de preguntas, apreciaciones y “puestas en duda”: “vale, perfecto…,¿pero cómo puñetas pensáis hacerlo?”.
Factum non verba, hechos no palabras, que la experiencia previa es nefasta…
“Proponemos un presupuesto transparente en su globalidad y detalle, una comunicación constante de la finalidad del gasto y la inversión. Un compromiso de colaboración visible con toda iniciativa, que mediante la actividad económica, genere bienestar a nuestra población”.”Pretendemos habilitar o recomponer los medios de  comunicación del municipio para abrir realmente las instituciones a las personas, impidiendo que den servicio al partido gobernante”. “Pretendemos que la actividad de nuestros munícipes no sea exclusiva, que su retribución sea realmente proporcional a su dedicación y limitada a veinte horas semanales como máximo”.”Queremos que los mandatos no vayan más allá de dos legislaturas, evitando así  la tendencia acomodaticia de los políticos profesionales”. “Entendemos que la estructura funcionarial es la más capacitada para gestionar en la práctica el día a día del municipio. Por tanto, los cargos electos deben proponer a los técnicos las políticas de gobierno y tutelar su puesta en marcha y su evolución, haciendo innecesaria su presencia constante y el coste de esta”.”Deseamos alejar al Ayuntamiento de las políticas de ámbito general a las que deben pleitesía los partidos franquicia tradicionales, pudiendo así ser creativos en los fines y en las formas de conseguirlos”.
Torre
Más silencio y de repente una exclamación entre sonrisas: “¡No habéis inventado nada! ¡Eso ya lo han hecho los vecinos de Torrelodones!”.”Lo que estáis haciendo vosotros es un Torrelodones del Baix Llobregat…”.
Que si galgos que si podencos, que si podencos que si galgos. Mira tú que va y salta la liebre.
Pues sí, es verdad, Torrelodones del Baix. Ilusionante…
 

Posted by: | Posted on: mayo 17, 2013

De galgos y podencos.

“La razón no grita, la razón convence”. Luis Ferre
 
No les ha de resultar extraño que les hable de mis constantes angustias. En realidad, podríamos decir que por todos, en mayor o menor medida, son compartidas.
Cada uno en su lugar o trinchera, hacemos lo que podemos por sacar el carro del pedregal y creo firmemente que todos somos conscientes de la inapelable necesidad del compromiso hacia nuestro futuro y el de nuestros hijos…
Y ahí empieza la desazón y la tristeza, las angustias de las que les hablaba. Todo parece quedarse en la superficie y una vez más nos enfrentamos entre nosotros, olvidando al parecer, al verdadero enemigo que nos ataca. Ese “nosotros” enorme, ese verdadero poder que es nuestro, se resquebraja poco a poco por no buscar los puntos de encuentro y no las disparidades. En la palabra ya no hay fuerza, en la palabra hay rabia y mientras tanto, paro que aumenta, familias desahuciadas, ancianos estafados, hospitales sin recursos y escuelas abandonadas.
Observo como en la retaguardia las facciones se ensañan unas con otras por cuestiones nimias. Veo como por nada, alianzas posibles se malogran y los ciudadanos con recelo se miran. Mientras, en sus tronos unos cuantos sonríen de forma extraña…
No ceso en el empeño de reconocer los espacios comunes, cual Hermes de medio pelo hago de la comunicación empeño. Pero o ningún valor tienen las palabras o es que en realidad han muerto. La cultura fenece en formas y fondo y la ideología de la desesperación parece la más competente.
Quienes se erigen como representantes de la “voluntad popular” no son los más capaces, son los más beligerantes. Peleles vacíos y de voz estridente que cual loro repiten dogmas hirientes. Ellos y nosotros, nosotros y ellos. Que si galgos o podencos, que si podencos o galgos, llega el enemigo y se come a las liebres…
POLÍTICA ES MORAL.

 

Posted by: | Posted on: abril 22, 2013

Sant Jordi.

Mi infancia son recuerdos…
En 1977 y de la mano de un profesor llamado Senyor Mestres (no recuerdo su nombre de pila), el que escribe descubrió la “Diada de Sant Jordi”. Este dedicado educador nos dijo, en una época tan difícil, que  “Sant Jordi era y sería cada vez más la Festa de Catalunya”…
Entonces no entendimos demasiado bien (mejor sería decir que nada) lo que nos intentaba transmitir. Hoy, como padre de dos hijos, se perfectamente el sentido de sus palabras.
Sant Jordi recoge los mejores deseos que una fiesta representativa de un pueblo debe contemplar. En torno a la cultura, base de toda sociedad, la ciudadanía busca sus puntos de encuentro. Aquellos aspectos que nos unen, los que nos dotan de voluntad y nos permiten compartir esperanzas.
El 23 de Abril, Catalunya se encuentra a sí misma en una jornada festiva que curiosamente es laborable. Rosas y libros, sentimientos y cultura, al menos por un día, cambian aspecto y ánimo de los pueblos y ciudades de esta tierra. Entidades, organizaciones cívicas de toda índole, partidos políticos e incluso empresas, durante un día se reconocen como parte de un todo al margen de su individualidad.
Permítanme la presunción, llegado Sant Jordi, uno se siente afortunado de vivir donde vive. A pesar de todas las dificultades, una sociedad que se agasaja con flores y libros, sin duda, tiene un futuro preñado de esperanza…
El próximo martes participaré en una iniciativa municipal que coordina las actividades de todos los colectivos de Sant Joan Despí, mi pueblo. El partido en el que milito instalará una carpa en la que lejos de pretender el proselitismo respecto a unas siglas, procurará ofrecerse a su entorno como parte y no como un todo. Cada rosa y cada libro que vendamos nos acercará a la idea de un maestro que desde el pasado puso las bases para que hoy, otro adulto,  le diga a sus vástagos: “Sant Jordi es y será cada vez más la Festa de Catalunya”…
POLITICA ES MORAL.

 

Posted by: | Posted on: abril 16, 2013

Personas aptas; Primera reunión por un Pacto Social en Sant Joan Despí.

“Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos
con lo que han hecho de nosotros”. Jean Paul Sartre.

Cuando la vida nos golpea, podemos elegir la forma en que establecemos
defensas, nos regeneramos y buscamos un nuevo futuro. Me he permitido
citar a Sartre ya que como exponente preclaro del existencialismo, nos
recuerda que el individuo es primer y último responsable frente a sí
mismo y ante su entorno.

Cierto es sin duda que nada avanzamos sin apoyo, pero una persona apta
debe su primer aliento a su propia fuerza interior. En muchas
ocasiones, hemos de apartarnos de las ideas preconcebidas, romper los
esquemas, para dotarnos de una nueva vía de desarrollo…

Durante decenios hemos ido estableciendo unas estructuras de gobierno
y gestión que tras una deriva hacia la uniformidad, han olvidado su
verdadera función: procurar y desarrollar soluciones a los problemas
del entorno social.

Pareciera que la dinámica ciudadana nos ha llevado al individualismo
recalcitrante y al rechazo al reconocimiento de la pluralidad. En
realidad, la sociedad nos demuestra el error de apreciación. Aún hay
personas en un mundo lleno de gente. En mi pueblo conozco a muchas…

Ayer se nos dio un lunes ilusionante y se marcó el inicio de una nueva
forma de hacer propuestas dirigidas a la regeneración social y
económica. Ayer, en torno a una mesa, se reunieron entidades, partidos
políticos y gobierno municipal. Curiosamente, todo el que puso oídos
para escuchar, se dio cuenta de que hay más aspectos que nos unen que
no que nos separan. Pudimos rasgar lienzos que impedían ver la
realidad más allá de las posiciones de cada uno.

Pero lo más remarcable, lo realmente importante, lo especialmente
novedoso, es que los responsables de tal magna iniciativa fueron unos
ciudadanos desempleados pero activos, sin trabajo pero laboriosos, que
han hecho de una situación extrema una oportunidad para cambiar su
realidad y a su vez la de su ciudad. Es admirable como aquellos que
viven al límite, son los únicos que no plantean un futuro inmediato.
Obligándose en sus dificultades están construyendo esperanzas…

Ya es hora de que se abandonen los eufemismos y dejando los
preconcebidos “protocolos de actuación” a un lado, se adopten sistemas
rompedores y creativos. Formas eficaces y con representación de la
sociedad real.

La propuesta es clara, la necesidad crea el órgano, en Sant Joan Despí
se llama “Pacto Social” y ha sido propuesto por un colectivo que lejos
de estar parado, es el que mejor se mueve.

Tenemos los mimbres, hagamos el cesto. El problema es grande y su peso enorme…

POLÍTICA ES MORAL.

Facebook: Josep Andreu García Cuestas
Twitter: @JosepGarcaCuest

 

Posted by: | Posted on: abril 6, 2013

BRUTE, FILI MI (La Gestión del Capital).

Brutus nos brinda una nueva y sabia reflexión. Lo que nos plantea se puede decir más alto pero no más claro…

Entiendo que los liberales estén desorientados y los socialdemócratas también, la situación actual les desborda, el sistema es algo así como la serie de los inmortales, una lucha despiadada de todos contra todos donde solo puede sobrevivir uno.

Con la revolución industrial a finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX el invertir en sistemas productivos podía ser rentable, pero cumpliendo la premisa que el capital no tiene oficio, este ya había ido desplazándose hacia lo que podríamos llamar “la gestión del capital” y nada mejor que los bancos y la bolsa para estos fines, así y sin darse cuenta, el sistema productivo de iniciativa privada queda dependiendo totalmente del financiero el cual cada vez ve menos atractivo la inversión productiva dando prioridad al especulativa.

Los especuladores no producen absolutamente nada, simplemente alteran el valor de las cosas, pero supieron ganarse la admiración de los liberales y socialdemócratas, los consideraban sus ídolos: “¡joder! que tíos tan listos” pensaban, simplemente poniendo su dinero aquí o allá ganan un montón de pasta prácticamente sin esfuerzo.

Han sido tan idolatrados que hasta se ha visto con admiración como sabían sacar provecho de las dificultades de las personas, empresas y hasta de los propios estados. Así, no solo han obtenido beneficio con la alteración al alza del valor de las cosas, sino que también al comprar por debajo de su valor. Esta práctica resulta peligrosísima puesto que con su enorme poder pueden generar dificultades en todos los niveles y estratos sociales para obtener beneficios.

Los estados con toda su población se han convertido en marionetas que manejan a su antojo, desde su posición de poder, como financieros de gobiernos y partidos, las elites bancarias han perfeccionado con el tiempo sus métodos de control. Manteniéndose siempre entre bastidores, tiran de las cuerdas que controlan a los medios, los partidos políticos, las agencias de inteligencia, los mercados bursátiles, y las oficinas gubernamentales.

Tal vez la mayor palanca de poder entregada por los políticos sea su control sobre las monedas. Mediante el timo de los bancos centrales, causan ciclos de auge y ruina, inventan dinero de la nada y luego lo prestan con intereses a los gobiernos. El poder de la pandilla bancaria de la elite de los “gestores de capital” es absoluto y sutil.

BRUTUS.

 

Posted by: | Posted on: abril 5, 2013

La justicia de las serpientes.

“Leyes hay, lo que falta es justicia”. Ernesto Mallo.

A vueltas con lo justo o injusto de la realidad que vivimos, poco a poco se nos va poniendo contra las cuerdas.

La ciudadanía poco o nada puede hacer para defender sus derechos o los de su comunidad. La justicia ha resultado no ser ciega, tan solo sucede que mira y ve cuando le interesa a sus proxenetas. Las tasas judiciales nos hacen dispares ante la ley, provocando sin duda y de forma manifiesta ciudadanos de primera y de segunda clase. Partiendo de esa premisa no habrá de sorprenderles lo que les describa…

En la actualidad, los juzgados carecen de papel timbrado y por ello, en las transacciones (acuerdos), siendo lo correcto  entregar un ejemplar del acuerdo a todas las partes implicadas, ahora se entrega una copia y el resto deben hacerse fuera de las dependencias judiciales.

En el turno de oficio civil, el procurador que presenta la demanda debe aportar copia para todas las partes comparecidas ya que el juzgado no le facilitará el  hacerlas. En caso de no aportarlas (les recuerdo que a los profesionales del turno de oficio les retribuye la administración), se requiere un plazo para subsanar la falta de documentación y por tanto se genera un retraso del proceso.

En el caso de tratarse de procedimientos penales del turno de oficio, procurador o abogado deben llevar papel de su despacho para hacer copia de todo el expediente. En caso contrario no se dispondrá de este y sin duda resulta básico e imprescindible para trabajar el asunto…

Algunos juicios por su naturaleza, han de ser grabados en vídeo. Cuando se trata de asuntos privados, resulta normal que el coste lo abone el cliente. ¿Pero qué sucede en los asuntos del turno de oficio? Pues que el procurador debe comprar el CD para que su cliente (beneficiario de la justicia gratuita) pueda disponer de todas las garantías procesales.

La perentoriedad en relación al material de oficina ha provocado, en ocasiones, que los funcionarios pidan a abogados y procuradores bolígrafos, cartulinas y fasteners (espirales de alambre para encuadernar expedientes). También es manifiesta la sempiterna carencia de tonners (recambios para fotocopiadoras e impresoras) y que en muchas ocasiones ha provocado que un juzgado no pueda imprimir. Dice la leyenda, que los funcionarios se esconden unos  a otros el material…

Pero hablemos del activo más valioso de cualquier servicio público: los funcionarios. Personas como cualquiera, también caen enfermos y por tanto, pueden estar en “incapacidad temporal”  (mal llamada baja médica). Cuando esto sucede, no son sustituidos por otros profesionales; por lo que los expedientes que gestiona el funcionario enfermo quedan paralizados, sin movimiento, el tiempo que dura la baja. Lo mismo sucede en los periodos de permiso o vacaciones. Algunos juzgados han intentado repartir el trabajo entre el resto de los empleados, pero dada la ya sistémica acumulación es más un problema añadido que una solución.

Se preguntarán ustedes que fuentes nutren lo descrito; sencillo, tengo buenos amigos abogados…

Este país está cayendo en la indignidad se mire por donde se mire. En relación a la justicia permítanme cerrar con una frase de Monseñor Oscar Romero: “La justicia es igual a las serpientes. Sólo muerden a los que están descalzos”.

POLÍTICA ES MORAL.

 

Posted by: | Posted on: marzo 17, 2013

La zanahoria y el burro.

“La incultura es una situación que encierra al hombre tan herméticamente como una cárcel”. Simone de Beauvoir.

El término cultura, en su origen latino, significa cuidado del campo. A través del tiempo y de la evolución de la sociedad humana, va asentándose un sentido figurado que describe el desarrollo del conocimiento y la adquisición del mismo. En los estados nacidos de la caída del antiguo régimen y el modelo de la Revolución Francesa, ser culto es sinónimo de ser libre…
Partiendo del binomio cultura-libertad, aquellos ciudadanos considerados “cultos” pueden ser un peligro para los gobernantes que desean y necesitan masas amorfas , carentes de criterio propio y por tanto sin capacidad crítica. La derivada siempre será hacia aquellas actividades de sencillo entendimiento, fácil consumo y llenas de simbolismo básico. ¿Les suena a ustedes un deporte llamado fútbol?
Pero miren ustedes, siempre queda en evidencia la mentira de la grandilocuencia y acaba por resurgir la llama del saber. Los pequeños cambios son poderosos y como un fósforo pueden crear una gran explosión también en la cultura.
La torpe medida del actual gobierno del PP elevando el IVA de los productos culturales del 8% al 21%, no consideró que la cultura es, sin duda, merecedora del tipo reducido de este impuesto ya que alimentar nuestro conocimiento es objetivamente algo de primera necesidad. Tan injusta es la medida, que ya ha aparecido algún Robin Hood que con creatividad ha conseguido evitar que nuestro particular Sheriff de Notthingam expolie los templos del saber.
Quim Marcé, director del teatro municipal de Bescanó (Girona), no viste calzas verdes ni luce una pluma en su sombrero, pero sin disponer de arco y flecha ha hecho blanco sobre el negro futuro que parecía esperar a la institución. El ufano director, lejos de amedrentarse, buscó fórmulas para mantener la asistencia de público y cuadró el círculo. Decidió regalar una entrada por la compra de un manojo de zanahorias, producto que disfruta de un IVA superreducido. ¿Consecuencia?, un éxito comercial y de asistencia. Quince euros por una zanahoria y además alimentamos el espíritu. Genial el tipo de Girona…
Quizás esta medida de supervivencia y de protesta no sea más que un gesto, pero también es un síntoma innegable de que un ciudadano culto es, a todas luces, capaz de defenderse. Ha sido gratificante ver como intentando que engañara al burro, la zanahoria se ha pasado al enemigo.

 

Posted by: | Posted on: marzo 8, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Participación.

“Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”. Martin Luther King
Siempre la misma opinión, siempre la misma queja: “Todos los políticos son iguales. Se meten en política para robar. Esto no tiene remedio”…
¿Cuándo escucharemos alguna reflexión dirigida a la acción social, a la consecución de cambios por nuestro compromiso como ciudadanos?.
Por muy extraño que nos parezca, nosotros, en nuestro posicionamiento personal, debemos convencernos de que ser Ciudadano es un cargo público en sí mismo. Que nuestro papel no es tangencial en el ecosistema social, que somos jueces y parte, que ostentamos el poder. ¿Cómo articular quejas desde la inactividad y el abandono de los espacios comunes de nuestra sociedad? No queda otra, debemos implicarnos y participar en nuestro entorno para finalmente forzar derivadas que provoquen cambios reales…
Es cierto que existen motivos para el desánimo, no podemos negar el esquematismo vacío de las propuestas políticas tradicionales, pero es necesario por tanto, establecer y desarrollar nuevos modelos de representación y gestión pública. Aun aceptando que la ideología fenezca, es innegable que subyace una idea de interés común. La sociedad del bienestar, en el momento en el que nos encontramos, puede bien identificarse con la buena y trasparente gestión de los recursos públicos al margen de siglas partidistas.
Los partidos orgánicos seguirán procurando que el status quo actual se mantenga. No en vano han convertido la política en una fórmula para garantizar sus cuotas de poder y gracias a ellas, una lucrativa forma de vida. La desconsideración que sufrimos como ciudadanos es fruto del propio sistema, de su incapacidad de dar solución a lo que denominamos “interés común”…
Bien, llegados a este punto, conscientes de lo caduco e injusto de nuestros sistemas de representación, debemos tomar las riendas de nuestro entorno, dotarnos de una nueva realidad. Los grupúsculos sociales que actúen en proximidad generarán, por el principio de subsidiariedad, nuevas sinergias que cual manchas de aceite crezcan hasta “contagiar” estructuras de mayor tamaño y relevancia. Lo que ahora hagamos condicionará nuestro futuro, aquello que consideremos de interés común, lo que nos pueda convertir en una sociedad equitativa y justa.
Tenemos el derecho y la obligación de participar en nuestra comunidad. Podemos dotarnos de capacidad de acción auto-regulada, de espacios comunes, de alternativas alejadas de las decadentes propuestas tradicionales. Podemos optimizar el bienestar público aparcando los intereses de unos pocos y retomar la idea de poder y representación popular.
En cualquier caso, nuestra es la primera y última responsabilidad. Ser y comportarse como ciudadano nos obliga a desarrollar la idea de identidad plural y de pertenencia a nuestro entorno, aquel en el que cada día interactuamos socialmente. Actuando con esta responsabilidad, reconoceremos nuestros derechos y veremos meridianamente clara la obligación de defenderlos.
En resumen, los ciudadanos, debemos tener más y más alcanzables mecanismos de colaboración, acercamiento y control de todo lo relativo a la gestión de los órganos de gobierno.
Somos ciudadanos, somos responsables, debemos participar…
POLITICA ES MORAL
Facebook: Josep Andreu García Cuestas
Twitter: @JosepGarcaCuest

 

Posted by: | Posted on: marzo 8, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Ecología y Ciudad.

“La ciudad más grande es la que mis pasos crean al caminar”. Anónimo.

Es una reflexión sencilla en su forma, pero realmente densa en su trasfondo. Define de forma preclara cual es el sentido de ciudad a escala humana, ecológica y sostenible.

Es el ser humano, el ciudadano, quien debería ser el modelo de referencia para configurar su ámbito de vida y la relación con sus vecinos. Por tanto, es necesario buscar fórmulas de participación del individuo en las tomas de decisiones, de tal forma que las propuestas de ámbito urbano no estén disociadas de las verdaderas necesidades y deseos referenciados a su lugar de residencia.

Para muchas opciones políticas, la relación de la ciudadanía con la construcción y evolución de la ciudad ha sido y sigue siendo algo poco relevante y carente de interés. Tan solo se ha entendido la vertebración de una urbe como la sucesiva recalificación de terreno, la construcción sobre el mismo y la posibilidad de rendimientos impositivos relacionados con el proceso. Si bien la vivienda es un derecho por sí misma, los espacios comunes no fueron ni son entendidos como parte del desarrollo básico del individuo…

La llamada vía pública ha sido escenario de las más absurdas propuestas arquitectónicas, condicionadas y abonadas por la megalomanía de los gobernantes de turno. Espacios cuya utilidad debía ser tutelada por el sentido común, se han convertido en lugares que lejos de facilitar las relaciones humanas generan distancias sociales.

Un urbanismo lógico debe establecerse desde las emociones sencillas, con sentido de trascendencia práctica, aseverando la sensación de propiedad de lo público por parte de la vecindad. El arte de la prudencia es necesario para evitar que la ciudad, nuestra casa, se convierta en un escenario donde se inauguren aberraciones con pretensiones de lucimiento y reconocimiento de los gobernantes de turno.

No es tan complicado establecer criterios de racionalización de nuestro entorno. Al margen de discursos inflados de contenido y de difícil realización, el tratamiento de nuestras calles, plazas y espacios naturales debe basarse en una inversión racional y sostenida. En paralelo a ello, políticas educativas incorporarán al adn ciudadano, la irrenunciable necesidad de respetar y proteger lo que siendo de cada uno pertenece también a todos…

En conclusión, inversión que dote poco a poco de valor natural a la ciudad;  limpieza, criterios de sostenibilidad de los servicios, normativas locales racionales cuyo cumplimiento se tutele y una imposición clara de una idea: ningún órgano de gobierno tiene el usufructo de la ciudad. La calle, entendámoslo, es nuestra.

POLITICA ES MORAL

Facebook: Josep Andreu García Cuestas

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Posted by: | Posted on: marzo 1, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Laicismo y pluralidad.

“Nuestra solidaridad innata, y no un despotismo del cielo, es la fuente de nuestra moralidad y nuestro sentido de la decencia”. Christopher Hitchens.

Nuestra sociedad es diversa y por tanto, los poderes públicos en su voluntad de servicio a toda la ciudadanía, deben desvincularse de opciones confesionales o identitarias que puedan provocar asimetrías entre los diferentes grupos sociales. Por tanto, la vertebración del Estado y sus diferentes niveles de gobierno debe establecerse sobre el concepto de laicismo.
El laicismo  se opone al concepto de “Estado confesional” y se configura  en el siglo XIX cuando en Francia se separa realmente la Iglesia de los poderes estatales. Este proceso se alargó durante más de un siglo y aún hoy podemos decir que sigue en marcha en muchos lugares del mundo. Ser laicista supone priorizar la libertad de conciencia y rechazar normas o visiones morales de la sociedad propias de cualquier religión. A un tiempo, no es ser anticlerical, ya que no supone la crítica de los valores religiosos  o su validez para el individuo.
Se trata de una posición pragmática que tiene en cuenta la pluralidad y la legislación vigente. Entendiendo que todos los ciudadanos tributan, los impuestos no deben utilizarse para dar trato de favor a ningún credo o posición política. En cualquier caso, esto no entra en contradicción con el apoyo y la colaboración con instituciones que de forma objetiva apoyen y enriquezcan con su labor a la sociedad. Deben dejarse al margen los acentos religiosos y/o políticos si la actividad reviste una real trascendencia social. Eso sí, haciendo hincapié en evitar establecimiento de relaciones clientelares. Si se me permite el ejemplo, Cáritas Diocesana es una institución confesional pero sus fines son de interés común. Esta es la vía relacional…

 

Posted by: | Posted on: marzo 1, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Eficiencia de los recursos públicos.

Lo público no es gratis, tiene un coste. Mantener en marcha los servicios públicos que garantizan la sociedad del bienestar, requiere una justa planificación tributaria y una estricta gestión de los ingresos por parte de las instituciones de gobierno.

Durante un periodo de bonanza nuestros gobernantes han pasado de puntillas sobre la obligación de rendir cuentas y para justificar su gestión se han limitado a proyectar vagas estadísticas mediante atractivos y coloridos power-points…
En política y en el gobierno, los números se han usado según ha soplado el viento. En bonanza opacidad que facilitase la impunidad, en crisis y a fin de mancomunar las pérdidas con toda la ciudadanía, cifras y más cifras para detallar déficits, endeudamientos, límites presupuestarios y recortes. Lo abstracto ha sido muy bien utilizado para procurar que los ciudadanos mirasen a otro lado.
La realidad de nuestro tiempo nos demuestra que se robó y estafó (no entraré en casos concretos ya que habiendo tantos no sabría elegir). La llamada casta política con deberes de gobierno, gestionó en beneficio de pocos a costa y escondidas de muchos. Ahora, en una situación socio-económica extrema pretenden administrar la miseria para seguir manteniendo lo que consideran “derechos adquiridos”…
La innegable necesidad de recuperar la dignidad de nuestros representantes públicos, obliga sin duda alguna a ser transparente hasta el extremo, a procurar conocimiento total y constante de los recursos que los diferentes gobiernos gestionan. En resumen, que hasta el último euro resulte eficaz y eficiente.
Cada inversión y gasto ha de estar justificado y comunicado. Debe dejarse meridianamente claro que las actuaciones de gobierno procuran un beneficio objetivo para la ciudadanía, en caso contrario no tienen sentido. El ciudadano debe tener la tranquilidad de que los impuestos que paga se revierten en aspectos realmente necesarios y con justicia.
 

Posted by: | Posted on: febrero 15, 2013

Fuenteovejuna.

“Cuan valiosa es la lectura y que patrimonio nos arma…”

A raíz del ataque frontal que nuestra ciudadanía está sufriendo, acude a mi mente el llamado por Miguel de Cervantes, el “Fénix de los ingenios”. Me refiero a Félix Lope de Vega y Carpio, uno de los máximos exponentes del Siglo de Oro de las letras españolas y autor de la mítica “Fuenteovejuna”.

Se trata de una obra teatral que a pesar de estar escrita a principios del siglo XVII y en plenitud de la monarquía de los Austrias, plantea un conflicto abierto entre el poder y el pueblo llano. Establece, de forma preclara, el derecho de defenderse frente a la tiranía de aquellos que abusan de la sociedad para obtener y mantener privilegios.

La historia describe el levantamiento de toda una villa frente a su comendador por la exigencia de este de consumar el derecho de pernada sobre una doncella a puertas de contraer matrimonio. En resumen, todo el pueblo hace del honor de una muchacha el suyo propio…

Ciertamente, no lo duden, los “comendadores” que supuestamente nos representaban y daban protección, han ido interiorizando que el pueblo llano, laborioso y cansado de su día a día, poca atención prestaba a lo que más allá de su casa se trataba. En esa convicción de no sufrir vigilancia, nuestros “señores”, de las obligaciones se olvidaron e hicieron exigencia y derechos de sus prevendas. ¿Qué era pues el gobierno?, ¿cuales sus funciones?: robar mucho y mucho tiempo mientras otros trabajaban.

Mucho trabaja el burro incluso sin comida en el pesebre, más sin dilación muere. Así, en la misma medida, la confianza se ha minado, se ha llegado a reconocer a los “nobles” corruptos que en su insondable avaricia, han llevado al desastre a la nueva Fuenteovejuna. ¿Qué nos queda hacer si ya ni la “bondad” del Rey ha de darnos justicia y calma? ¿Qué debemos proponer para salvar honra y llenar estómagos? Levantarnos sin dudar…

Lope de Vega, en su rompedora propuesta, planteaba que el pueblo se tomaba la justicia por su mano y en la seguridad de la corrección de sus acciones, apelaba a la Corona y al poder establecido. El Fénix creía en la magnanimidad de los príncipes y que eran pocos los falsos y pecadores. La historia de España, nuestro presente, nos demuestran su error.

Una vez más, Fuenteovejuna se enfrenta a su Comendador. Nos ha robado el honor, nuestros medios de vida y nuestro futuro. No hay otra ciudadanos, nadie ha de venir a salvarnos pues solos estamos…

Brazo con brazo, unidos en una sola intención, podremos apresar y “ajusticiar” al indigno gobernante. Hemos de revelarnos y convertirnos en impartidores de justicia. Hemos de conseguirlo, hemos de lograrlo, cuando en el futuro se lea el último acto, así ha de versar: “¿Quién mató al Comendador? / Fuenteovejuna, Señor / ¿Quién es Fuenteovejuna? / Todo el pueblo, Señor”.

POLÍTICA ES MORAL

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Posted by: | Posted on: febrero 5, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Transparencia real.

“La ignorancia de las masas es la principal fuerza de los gobernantes”. Charles Malato

Si echamos la vista atrás, hacia el antiguo régimen, e incluso hacia nuestro pasado reciente, entenderemos que la base del poder de los mal llamados “mejores” obedecía realmente a la incultura y desconocimiento de las mayorías sociales.

Diferentes movimientos que empiezan con la Revolución Francesa y que acaban con el final de la Guerra Fría, fueron configurando una conciencia social que progresivamente incorporó al ciudadano a la esfera de la gestión de las instituciones. Supuestamente, la aparición del sufragio como vía de expresión de la “voluntad popular” nos dotaba de una representación encarnada en unos individuos de nuestra confianza. Ecuación simple y de fácil comprensión, nos mostró más tarde y de forma sutil que ya no éramos soberanos. El resultado, lejos de abundar en beneficio de la mayoría, nos sometió a una nueva oligarquía que se denominó “clase política”…

Una vez más la sociedad debe tomar consciencia, tan solo los individuos conscientes pueden transformar la realidad. La información y la exigencia de esta para disponer de total conocimiento, nos aportará unas instituciones realmente transparentes al ciudadano. La petición es inapelable y por tanto, tan solo es aceptable un tipo de política: aquella que aplica los criterios de accesibilidad en su acción y gestión.

Cualquier habitante de pueblo o ciudad tiene el derecho y la obligación de conocer el objeto de gasto de sus tributos. Acceder a los criterios de la concesión de obras públicas, licencias, servicios y cualquiera otra partida de gasto o inversión que las instituciones propongan y gestionen. En una sociedad en red, ha de resultar sencillo establecer vías de comunicación en dos direcciones. Realmente la base legal para que sea posible ya existe, se trata de quitarles a los corruptos y malos gestores las llaves de acceso a las casas comunes.

Una vez más las masas han de convertir la indiferencia en interés, la lejanía en acercamiento, la apatía en pro-actividad. En resumen tomar el mando en la figura legal más valiosa, la de ciudadano. No nos engañemos, la realidad nos lo demuestra de forma amarga, los que traicionan la voluntad popular saben que es más difícil hacer cambiar a un ignorante que aprovechar su ignorancia para convertirle en un peón que trabaje por sus intereses. Observen la actualidad, nada que añadir…

POLÍTICA ES MORAL

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Posted by: | Posted on: febrero 3, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Igualdad.

  Constitución Española, artículo 14: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
La Carta Magna desde su artículo 14 y hasta el 29 enumera los denominados “derechos fundamentales” que como tales son innatos, inseparables de las personas, irrenunciables y objetivamente absolutos. Por tanto, pueden ser invocados por la ciudadanía sin necesidad de ser desarrollados por otra ley, ya que vinculan a todos los poderes públicos por su propia existencia constitucional.
Nuestra legalidad es, en  relación a la igualdad de los ciudadanos, meridianamente clara y sin lugar a dudas, justa. La cuestión es otra y mucho más compleja: ¿cómo se traslada la fría redacción de una ley a la praxis en el entorno social?. Difícil planteamiento en una sociedad dispar que hace necesario un esfuerzo de comunicación e implantación de las normas básicas de convivencia.
En general, las diferentes opciones políticas han gestionado la pluralidad de forma inadecuada. Se ha pasado del buenismo tranquilizador al frentismo más reaccionario en igual medida. ¿Qué corresponde hacer?, ¿cuál es la vía adecuada para una “política de igualdad”? Respeto y educación, no queda otra…
La población debe percibir que su entorno social se rige de forma “real” por nuestras leyes y sistemas. Que ningún político o cargo electo hace de la diferencia un arma arrojadiza con la finalidad de conseguir rendimientos electorales, que el Estado es laico y obliga y protege por igual. En resumen, establecer de forma preclara un ámbito privado en el que cada ciudadano pueda ejercer su derecho a la diferencia.
De no conseguir la confianza y el compromiso del ciudadano, otras realidades suplantarán el supuesto papel integrador de nuestro ordenamiento legal. No hemos de aceptar la creación de guetos sociales y cualquier político o cargo electo tiene como obligación primera y última la incorporación de todos a la sociedad.
Nuestros representantes, sea cual sea su grado de responsabilidad, deben trabajar en una visión global para todo el mundo, en una infraestructura social que permita constatar a la ciudadanía  que las instituciones funcionan bien, provocando así, que cualquiera, al margen de su propia realidad, vea la utilidad de las leyes en su capacidad integradora.
Debemos respetar el ejercicio libre de la sexualidad al margen de su orientación, apoyar la legitimidad del matrimonio en cualquiera de las modalidades existentes, rechazar las actitudes xenófobas o racistas y cualquier posición sectaria que menoscabe la dignidad de las personas.
Permítanme incidir de nuevo en la idea, una legalidad que obligue y proteja, un ámbito privado en el que cada ciudadano ejerza su derecho a la diferencia. Ese es nuestro objetivo.
POLÍTICA ES MORAL

 

Posted by: | Posted on: febrero 1, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Ejercicio de ciudadanía.

Ustedes y yo, todos en definitiva, escuchamos cada día y hasta el hartazgo opiniones similares a esta: “Todos los políticos son iguales, esto no tiene remedio. Los que se presentan es para robar lo que puedan y así va el país…”.

Bueno, sin poder enmendar la mayor,  quisiera afirmar que llegados a este punto, sin duda hemos de ser nosotros, los ciudadanos, los que impongamos la voluntad de cambiar una realidad que nos ahoga e indigna.
Tras una oscura dictadura, la incorporación a un sistema democrático nos hizo creer que nuestros horizontes, aún siendo lejanos, eran luminosos y limpios. Nada podía hacer presagiar que nuestros representantes democráticamente elegidos, pudiesen traicionar a aquellos de los que emanaba la voluntad popular. Creímos de buena fe que abusos y opacidades pasarían a ser hechos del pasado y así, satisfechos de lo conseguido, nos convertimos poco a poco en una sociedad dormida. En ella, gentes más agresivas y malintencionadas que nosotros, han construido una realidad paralela a la social en la que por las buenas o las malas, han conseguido atender sus intereses y lograr sus objetivos.
El momento presente es el que es, pero debemos estar dispuestos a luchar por lo que es justo. Indignarse, hablar, twitear, debatir en facebook, son vías válidas para opinar y pronunciarse, pero si verdaderamente queremos  “hacer algo” para cambiar la realidad, debemos estar dispuestos a luchar por ello y ser capaces de hacerlo. Ser ciudadano es un cargo público en sí mismo y como tal obliga…
Hemos de salir a la calle, acercarnos a las instituciones, entrar en ellas sin reservas ya que son nuestra casa y por tanto seremos bienvenidos. Si nos lo proponemos, conseguiremos revertir nuestro ordenamiento legal en beneficio de todos. El ciudadano puede y debe ejercer su condición de verdadero depositario del poder político. Un cargo electo ha de ser alguien en el que la ciudadanía delega temporalmente la confianza para actuar en su representación. Por lo tanto, hemos de monitorizar lo que se decide y hace en nuestro nombre. El objetivo no es elegir a nuestros representantes entre los más capaces, lo más importante ha de ser elegir a nuestros portavoces entre los más capaces.
Somos más y por ello, podemos cambiar la realidad.
 

Posted by: | Posted on: enero 30, 2013

SOCIEDAD JUSTA: Izquierda y República.

“La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.”  Enrique  Tierno Galván.

Al viejo Profesor le dictaba la razón y una enorme capacidad de síntesis le permitió llegar a toda la ciudadanía.

En el momento actual tendemos a pensar que todas las opciones políticas se ciñen a la máxima de “quejarse en la oposición y callar en el gobierno”. Pareciera cierto pero no lo es. No nos dejemos llevar por el horizonte inmediato.

Hay grandes diferencias entre gestionar el poder y sus instituciones con criterios conservadores o progresistas: en el primer supuesto, unos pocos se benefician de los rendimientos de la mayoría social, en  el segundo, la riqueza, los recursos, se entienden como compartidos y con la finalidad de conseguir justicia social.

Capciosamente, las posiciones oligárquicas y de casta social argumentan que las coberturas sociales, la protección, adormecen a la ciudadanía por el hecho de tener garantizados unos mínimos de vida y en consecuencia, sociedad y economía se resienten en su crecimiento. Nada más falso e interesado. ¿No es cierto que los países nórdicos son “objetivamente” capitalistas?, ¿es correcto decir que estos países incentivan la actividad económica de forma preclara?, ¿es erróneo afirmar que una economía fuerte genera tributación y la buena gestión de los tributos aporta bienestar?. No es necesario extenderse más, la llamada “economía de mercado” puede ser, sin duda, propia de una política progresista. Por tanto, ser de izquierdas, trabajar bajo esa base ideológica es la más adecuada vía para alcanzar una sociedad justa.

En paralelo a la “gestión práctica de gobierno”, subyacen otros aspectos que tienen relación con la representatividad y legitimidad de las instituciones. Partiendo de una innegable necesidad de “objetivizar” los fines, no ha lugar a órganos de poder o gestión no controlables por la ciudadanía. En el momento presente, aceptar que el poder sea hereditario por nacimiento e incluso que los varones tengan “prioridad” sobre las mujeres (es el caso de nuestra casa real) es un anacronismo que de mantenerse, niega todo nuestro Estado de Derecho.

República es un término nacido del concepto latino “Res publica” y cuyo significado es, en sentido amplio,  la igualdad ante las leyes, el sometimiento del gobierno a la ciudadanía y la constatación de que no existe más forma de legitimar a los gobernantes que el ejercicio del sufragio. Los ciudadanos con su voto se dotan de la representación de los más capaces.

Nuestro presente es el que es. Aún hoy recelamos de un pasado que ya debería estar superado e interiorizado. Por lo tanto, aún acatando nuestro ordenamiento legal, es lícito aspirar a un régimen político donde no existan privilegios y/o discriminaciones, donde la economía tenga un fin social. Un sistema en el que  el gobierno de las instituciones nazca de las urnas. En resumen una sociedad progresista y republicana.

POLÍTICA ES MORAL

Facebook: Josep Andreu García Cuestas
Twitter: @JosepGarcaCuest

 

Posted by: | Posted on: enero 27, 2013

SOCIEDAD JUSTA: La independencia del Gobierno Local.

“¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos” .J.W.Goethe.
La ciudadanía, a pesar de una clara percepción del desgobierno generado por sus representantes electos, poco o nada cree poder hacer para cambiar la realidad.
Sin duda, cualquier habitante de nuestros pueblos y ciudades ve como una quimera influir y generar cambios en los organismos de la Unión Europea, en la gobernabilidad del Estado o en su Autonomía. Ciertamente, los centros de decisión están lejos de cualquiera de nosotros pero también es cierto que  existe un ámbito inmediato y reconocible en el que nuestras propuestas y actos tienen efecto: el poder municipal.
El gobierno local está cerca, sus actuaciones se conocen de primera mano, sus decisiones se reflejan en nuestro día a día: la vía pública, el funcionamiento de los organismos de gestión, escuelas e institutos, ambulatorios, urbanismo, policía local, entidades ciudadanas y otros muchos aspectos de la cotidianidad, nos permiten valorar el trabajo de aquellos que gobiernan por mandato de nuestros votos.
Podemos decir que el ayuntamiento es el ámbito más cercano a la verdadera subsidiaridad democrática. También es innegable que los gobiernos municipales han incurrido en comportamientos propios de la mal llamada “política general”. Redes clientelistas, uso inadecuado de los recursos públicos, estructuras desarrolladas para asegurar representación y cargos han provocado un despotismo que aleja al Ayuntamiento  del interés de la mayoría ciudadana.
Si hemos de conseguir una regeneración democrática, la única opción es optar por plataformas de representación realmente locales e independientes, organizaciones que no sean sucursal o franquicia de partidos orgánicos de mayor tamaño. La acción de la política local debe centrarse en los intereses de la población, sin verse condicionada por ejecutivas, órganos intermedios o gestiones de gobierno alejadas de los ciudadanos y propias del Estado o de la  Autonomía de turno.
Un cambio futuro, una posible segunda transición, se iniciará en orden inverso al actual. Del Municipio a la Autonomía, después al Estado y finalmente a la Zona Euro. Un Ayuntamiento podrá coordinar y generar acciones con otros pueblos y ciudades, extrapolar políticas de la parte al todo es la vía adecuada. Si se me permite recurrir al tópico, el ciudadano solo dispone de una opción válida: pensar globalmente y actuar localmente.
POLÍTICA ES MORAL

 

Posted by: | Posted on: enero 26, 2013

SOCIEDAD JUSTA: La Representación.

En un momento en el que labor política está en entredicho, convine recordar los conceptos básicos de la llamada representación social.

El objetivo primero y último de un partido político es promover y facilitar la participación de  la ciudadanía en los gobiernos democráticos. Es por ello que el objetivo no es el conseguir el poder para unas siglas, sino el representar los intereses comunes de la sociedad y servir de nexo entre el poder institucional y los ciudadanos…

La aspiración de llegar a una verdadera sociedad justa obliga, sin lugar a dudas, a cuestionar las estructuras orgánicas de los partidos tradicionales. La deriva de los últimos años ha demostrado de forma preclara que los mal llamados “representantes de la voluntad popular”, en realidad se han convertido en  una comunidad profesionalizada que les otorga privilegios y les permite acceder a recursos de forma continuada. En resumen, ninguna opción partidista parece contemplar los fines u objetivos básicos de interés social.

Los políticos no deben reconocer su estatus como “natural”. No pueden llegar a pensar en disponer de derechos adquiridos. No tienen que considerar la política como una carrera profesional. Gobernar, representar a la ciudadanía, es ser capaz de tomar decisiones a riesgo de no ser reelegidos.

La política no es una profesión…, los profesionales deberían hacer política.

POLÍTICA ES MORAL

Facebook: Josep Andreu García Cuestas
Twitter: @JosepGarcaCuest

 

Posted by: | Posted on: noviembre 16, 2012

Tarde y mal.

“La peor forma de injusticia es la justicia simulada”. Platón.

Tras la enorme alarma social provocada por la inacabable serie de desahucios y los suicidios que estos han provocado, pareció que el gobierno y la clase política se ponían en marcha para buscar soluciones a un drama que tiene características de epidemia.
Las expectativas fueron enormes. Creímos que por primera vez en mucho tiempo,  todas las opciones políticas olvidaban sus diferencias frente a una verdadera emergencia nacional. Nada más lejos de la realidad…
De entrada, en la cocina del poder , tan solo se ha reconocido a dos protagonistas (PP y PSOE). El resto de actores implicados en la lucha contra el desahucio, no han tenido espacio en la mesa de trabajo sobre la que se debía plasmar un plan de actuación urgente. En resumen, a causa de la presión social, el Gobierno ha establecido limitación a los desahucios pero de forma totalmente insuficiente.
No se han marcado grandes cambios legales, tan solo se ha establecido de forma eufemística que se frenarán los desahucios “de las personas en situaciones especialmente difíciles”. Eso ya lo establecía  el rácano código de buenas prácticas de la banca y de todos es conocida su ineficacia.
El código dejaba fuera a casi todo el mundo ya que para su aplicación requería que “todos los miembros de la familia no tengan trabajo, ingresos de otras actividades económicas u otros bienes con los que hacer frente a la deuda”. Evidentemente casi todo el mundo quedaba fuera. El gobierno del Partido Popular aprueba ahora una moratoria para frenar los desahucios de dos años, pero no está claro a cuantos afectados beneficiará.  De hecho, los requerimientos a los deudores son un galimatías, a saber: La renta de “toda” la unidad familiar deberá ser inferior a 19.200 €. Además que sean familias numerosas, o que tengan dos hijos a su cargo en familias mono-parentales, o tener un menor de tres años en la vivienda, o un discapacitado o un enfermo grave. También que los afectados sean parados, pero no todos, tan solo aquellos que hayan agotado la prestación por desempleo.
Demasiadas salvedades, demasiadas…
Por encima de mandangas legalistas, el problema es tan extremo que requería soluciones reales y rápidas. No van a aportarlas. De hecho, el Gobierno del Estado sigue buscando un equilibrio imposible. Por un lado se ve obligado a responder socialmente pero por otra parte las presiones de la banca y de los mercados le marcan su incapacidad real de gobernar. No debemos olvidar que una reforma a fondo de la Ley Hipotecaria caería como un jarro de agua fría en una Europa que va a entregar a los bancos españoles 40.000 millones de euros.
Miren ustedes, la dación en pago (común en otros muchos países) debería ser el objetivo de una reforma hipotecaria, pero no debemos olvidar que sobre los créditos hipotecarios el sistema financiero español basa otras deudas y sin duda la estabilidad de los bancos. Por lo tanto, el objetivo seguirá siendo que los ciudadanos sigan endeudados y cumpliendo contratos con el diablo…
Las medidas propuestas por el Gobierno Rajoy son a todas luces un parche insuficiente que beneficiará a muy pocos. Se trata de un ligero maquillaje que irá poco más allá de impedir intereses de demora, acotar a los subasteros o limitar el riesgo a la hora de conceder créditos hipotecarios.
La realidad es que las medidas aprobadas paralizan la expulsión de la vivienda pero se pierde la titularidad de la misma y la deuda sigue pendiente. El Ministerio de Economía ha dejado muy claro que “cualquier tratamiento o cambio se ha de aplicar en el momento actual y no afectará a quienes ya han sufrido el desalojo”. De retroactividad nada de nada.
Mientras, en el mundo real, siguen ejecutándose veinte  desahucios al día y parece que quienes pueden cambiar las cosas hacen suya la opinión de la insigne Andrea Fabra. Sin atreverse a levantar la voz piensan; “¡que se jodan!”…
POLÍTICA ES MORAL