Las matemáticas optimistas. Otra forma de “ampliar” el tejido económico local.

Posted by: | Posted on: octubre 20, 2012
Matemáticas optimistasFrecuentemente se habla de la manipulación y la utilización que hacen los partidos políticos de los grandes medios de comunicación. El descaro inmoral es todavía más vergonzoso cuando los medios dispuestos al servicio del partido político de turno son públicos. Pero no hace falta buscar mucho para encontrar ejemplos muy cercanos a cada uno de nosotros, las revistas locales de cualquier ayuntamiento vienen repletas.
Poco a poco nos vamos tragando pequeñas píldoras -nada inocentes- de manipulación de la opinión pública local. Normalmente el uso partidista de estos medios de comunicación se fundamenta en la profusión de fotografías de acaldes y concejales en las más variadas actividades; asistiendo a actos, inaugurando obras, entregando premios, paseando en bicicleta, hablando con niños…Menos mal que hay gente con el suficiente valor como para denunciar estas prácticas públicamente.
Somos muchos los vecinos de mi ciudad -Sant Joan Despí- que jugamos mensualmente a una especie de “¿dónde está Wally?” contando las apariciones de nuestro alcalde en la revista pública local. Los hay incluso que hacen apuestas en relación al número de fotografías en las que aparecerá nuestro “Wally” particular. Hagan ustedes la prueba con la revista de su ciudad, es muy entretenido. Eso sí, en época preelectoral apuesten alto, que un número bajo significa muy probablemente no acertar.
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En esto que estaba leyendo la última entrega de “El Butlletí” (así se llama una de nuestras varias revistas públicas locales) cuando me ha llamado la atención una información muy sutil pero a todas luces inexacta. Pasa casi desapercibida, pero si uno lee con detenimiento, salta sorprendentemente a la vista. Este mes nos hemos encontrado con una curiosa -y muy optimista- operación matemática. Precedidos por la frase “el tejido comercial continúa ampliándose”, se nos ofrecen unos datos que contradicen claramente lo que se nos dice. Resulta que se nos informa que nuestro tejido comercial ha registrado 65 altas39 de ellas han sido cambios de titularidad- y 33 bajas. ¿Han notado ustedes algo que no cuadre?
Ciertamente, no veo que “el tejido comercial continúe ampliándose”. Por mucho que lo calculo concluyo todo lo contrario, el saldo de tejido comercial me sale siempre negativo. Es evidente que si entre las 65 altas hay 39 cambios de titularidad, estos cambios no deben computarse como altas. En todo caso el incremento de altas es de 26. La pregunta es: ¿Por qué computan como altas los cambios de titularidad?
Siguiendo el mismo criterio, todo cambio de titular también puede computarse como baja, ya que para que éste se lleve a cabo necesariamente ha de haber una baja de por medio. De esta manera también se podrían computar los 39 cambios dentro del apartado bajas, con lo que se podría decir que las bajas son 72 -siendo 39 de ellas cambios de titularidad-.
Claro está que ningún método resiste un mínimo de rigor matemático. Pero lo que resulta aún más lógico es que si queremos sacar una conclusión objetiva de la evolución del tejido comercial, debemos obviar los cambios de titularidad, ya que éstos no repercuten en el balance final, y sí fijarnos en los datos netos de altas (26) y bajas (33). De esta manera el saldo de tejido comercial se objetiva en -7. Es decir, el dato resultante refleja, paradójicamente, que “el tejido comercial continúa, más bien, MERMÁNDOSE”.
Deben ser los milagros de un nuevo tipo de contabilidad aún poco conocido; las matemáticas optimistas.




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