José Luis García Romero

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Posted by: | Posted on: octubre 17, 2013

La democracia se desangra.

Siempre he pensado que la democracia es el sistema menos malo de gestión para una sociedad moderna. Lo que pasa hoy en España, y por extensión en Catalunya, creo que es gravísimo. La democracia se desangra porque pierde sangre por tres vías: Periodismo (cuarto poder), Políticos y Justicia.

Cuando una sociedad tiene déficit democrático y cree que la democracia es votar cada 4 años sin vigilar a los gestores o elegidos, algo falla. Como dice un buen amigo: “todo ciudadano es un cargo público en si mismo y como tal obliga”.

Existe la opción de vigilancia por parte del periodismo. Hoy esta opción no es válida porque está muerto y vale como ejemplo las tertulias televisivas con representantes de partidos políticos. ¿Dónde están la imparcialidad y las preguntas comprometidas? Estas tertulias se convierten en un “tú mas, tú también y tú hiciste en su día…” El espectador sólo puede ver comunicadores pero jamás la verdad ni sacar conclusiones. Si vemos la prensa más de lo mismo con diarios supeditados a la línea editorial claramente politizada. Las columnas de opinión son cada vez más interesadas; falta imparcialidad y libertad de acción para los periodistas. Por si no fuera suficiente los grupos editoriales están hundidos en deudas y sólo buscan tratos de favor con los políticos para sobrevivir. Es imposible ser crítico con quién te da de comer y te da privilegios.

En nuestro municipio, Sant Joan Despí, pasa algo parecido con el “BUTLLETÍ” que es lo más parecido al “NO-DO” local en democracia. Todo es idílico, fantástico y fruto de hechos consumados. Es decir, al ciudadano se le informa de lo que se hace pero jamás se le pregunta. Cuando la comunicación es unidireccional y manipulada interesadamente se convierte en desinformación y rodillo mediático.

El tema político es mucho más grave. Hemos pasado de servir al caudillo, afines y señoritos, a servir todos a la oligarquía de los partidos mayoritarios. El sistema es sencillo. Dos partidos con un sistema electoral que les favorece y todas las empresas y grupos de poder ayudando a estos partidos para perpetuarlos en el poder a cambio de favores futuros. Yo te doy dinero para llegar al poder y tú me das concesiones y privilegios llegado el momento. El pueblo queda al margen y paga la fiesta mientras los partidos crean y crean instituciones para colocar sus palmeros.

Recordemos los cargos electos y elegidos que soportamos: parlamento europeo, español, catalán, diputaciones, consejos comarcales, entidades metropolitanas, ayuntamientos, distritos, etc.
Todos estos palmeros son políticos profesionales, viven de estar bien situados en las lista y no de quien les vota.

Un político profesional come de la política y no critica a quién le da de comer. Tiene más interés en su posición en el partido que en denunciar injusticias que perjudicarían al partido. Sólo se critica lo de los demás y de autocrítica cero.

Resumiendo: los políticos no buscan soluciones y como mucho actúan en base al coste político. Si una medida da más votos de los que se pierden no se mira su necesidad o justicia.

Finalmente hablaré de la justicia, la cual en las altas esferas está politizada y los votos son por afinidad política del que ha colocado a cada uno. Sólo así se entienden sentencias que en Europa creen alucinantes. Hoy la justicia no es ningún poder porque sus cargos en los altos tribunales son políticos y los favores se pagan con fidelidad.

Así todo el sistema es nocivo y se retroalimenta. Se gobierna para los que pagan las campañas. No hay crítica ni a los partidos opositores (todos tienen mucho que callar y ocultar), tampoco la hay en la prensa. Y para rematarlo la justicia está al servicio de los partidos. La democracia es sólo una ilusión y realmente tenemos una dictadura que es la suma del poder económico con el interés político.

Nota: Si hay sentencias condenatorias a políticos se aplica una ley del 18/06/1870 sobre indultos y lo arreglan para que el círculo se cierre también con los que son pillados.

Por José Luis García Romero.

 

Posted by: | Posted on: julio 16, 2013

¿Gestiono o me enamoro?

Hace unos días asistí al consejo escolar de mi municipio y escuché algo que quiero compartir con quien lea este artículo.
Resulta que todos los ciudadanos pagamos nuestros impuestos y esperamos que nuestros representantes optimicen dicho dinero para el bien común de toda la comunidad.

Parece chocante oír en un consejo escolar las palabras de la Regidora de Educación cuando dice que ella y el Sr. Alcalde de Sant Joan Despí se han enamorado de un proyecto que supone ceder unas instalaciones públicas durante 15 años. Concretamente las instalaciones del Pascual Cañís, CEIP desaparecido hace unos años en el barrio de las Planas de Sant Joan Despí.
Este hecho requiere varias reflexiones:

1) La ciudadanía no lo conocía, o sea, parece ser que ha sido un capricho del Alcalde. Se ha anunciado en El Butlletí como un hecho consumado.
2) No conozco la existencia de un concurso público.
3) Acepto que es un proyecto diferente, necesario y no existente pero no acepto que se haga por la vía privada. Ésta convierte el proyecto en PRIVILEGIO de unos pocos con instalaciones públicas de todos.
4) La entidad agraciada es “El Brot” a través de una fundación sin ánimo de lucro pero con cuotas, según ellos sociales. A cambio de la cesión del espacio público los agraciados repararán las ventanas ( palabras de la Regidora de Educación).
5) La situación choca teniendo en cuenta las necesidades del municipio, que requiere un nuevo instituto, el cual, por razones presupuestarias se da por perdido. La alternativa al nuevo instituto serán unos barracones para dentro de 2 años. Se consideró el CEIP Pascual Cañís no apto como instituto por ser una instalación de primaria y ahora sí que sirve para un instituto artístico.

Conclusión a los puntos anteriores:
Nuestros jóvenes estudiaran en barracones mientras un opción privada utiliza espacios públicos para hacer un instituto artístico, y lo más grave es que no se ha consultado a los ciudadanos. Yo no acepto que mi dinero pague caprichos de mis representantes cuando las necesidades básicas del municipio no están cubiertas. Además denuncio la manera poco democrática de gestionar lo público.

José Luis García Romero.

 

Posted by: | Posted on: junio 28, 2013

Derecho o privilegio.

Hace muchos años y producto de la juventud creía que todos teníamos que ser iguales, o sea, café para todos. El tiempo me enseñó que deben existir mínimos pero que no todos trabajamos igual.

La vida te hace cambiar y es bueno que sea así porque no hay nada que no sea mejorable.

Hoy creo que lo importante es tener una sociedad que facilite a sus ciudadanos una efectiva IGUALDAD DE OPORTUNIDADES. Además hay que tener una sensibilidad especial para aquellos con dificultades producto del infortunio, la edad y otras circunstancias, es decir, SOLIDARIDAD CON LOS MAS DÉBILES.

Para que la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES sea cierta hay cosas que lo público debe garantizar: EDUCACIÓN, SANIDAD, SEGURIDAD JURÍDICA Y FÍSICA…. así como el acceso a UNA VIVIENDA DIGNA.

Cuando lo público sale de aquello que garantiza la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y LA SOLIDARIDAD invade competencias de la iniciativa privada.

Cuando alguna de las premisas anteriores no se cumple, cuando el DERECHO se convierte en PRIVILEGIO (por razón económica, de nacimiento, de sexo, cualquier tipo de corruptela o ideología ) tenemos delante una injusticia.

Hoy me he propuesto hacer unas reflexiones sobre EDUCACIÓN partiendo de la base que es la mejor manera de garantizar el futuro de una sociedad.

Estamos viviendo como los políticos profesionales quieren devaluar la calidad de la educación pública con la supresión de la sexta hora. Esta medida es una manera de menospreciar la escuela pública y ayudar a que no hayan fugas en la privada y concertada. Sabemos el momento que están pasando las familias y no interesa una escuela pública de calidad. La supresión de la 6ª hora implica que las escuelas no públicas realizan un 16,7% más de horas en los centros, sea materia curricular o no. Este agravio comparativo implica una no IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

Nosotros (padres de la escuela pública) debemos paliar transitoriamente este déficit y si los políticos profesionales no lo arreglan optar por nuevas formaciones políticas de no profesionales. Hay que optar por políticos que se deban a los problemas de los votantes y no a los que se preocupan sólo de contentar a quienes les colocan en las listas electorales.

Siguiendo con el tema educativo, después de la 6ª hora viene la batalla del intensivo, que alejará más las familias de los centros educativos. Las AMPAS cada vez tienen menos padres. Con horarios lectivos de 9 a 14h la actividad de las AMPAS caerá facilitando la introducción de la iniciativa privada en la gestión de escuelas públicas. La gestión privada facilitará extraescolares con un mayor coste para las familias. La gestión privada hará subir los precios y bajar la calidad de los servicios. Recordemos que cualquier gestión privada busca un beneficio.

Mis argumentos sólo son suposiciones lógicas que apoyan las bondades de la jornada partida.

Yo recuerdo como mi hijo jugaba a la salida del centro escolar con otros niños en el parque. Si sale a las 14:00h muerto de hambre, ¿jugará?

La sociabilidad es uno de los pilares en la formación de nuestros hijos. Es necesario que ellos crezcan fuera de actividades regladas por adultos. ¿Qué tienen que decir a esta reflexión los pedagogos defensores de la jornada continuada?

Finalmente creo que la educación necesita menos leyes y más sentido común. Existen modelos educativos de éxito de los cuales se puede aprender. Es necesario que las familias participen más en los centros, de manera activa (fiestas, concursos, coloquios, extraescolares, etc) y de manera presencial (asistiendo a las aulas para ver cómo se enseña a nuestros hijos y con clases para padres que nos digan cómo ayudar nuestros hijos).

Son reflexiones y pinceladas que pretenden ser una manera de abrir el debate para mejorar el futuro de nuestra sociedad.

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